La ‘originalidad’ y Vanity Fair

Anonadada me he quedado al descubrir la lista de Los Mejor Vestidos de la edición americana de Vanity Fair. En dicha lista, se reconoce la elegancia de los elegidos, pero queremos llamar la atención sobre el apartado de ‘las más originales’, donde aparece un único nombre español: Cayetana de Alba. Dicha categoría, que obviamente corona Lady Gaga, me hace pensar en qué entendemos por ‘estilo’ hoy día. 
La Duquesa de Alba, de 84 años, viste de manera estrafalaria y obviamente no acorde con su edad. Por poder, puede ir como le de la real gana, cosa que ha hecho toda su vida sin importarle el qué dirán, lo cual aplaudimos, pero en esta ocasión creemos que a Vanity Fair se le ha ido un poco la olla. Está claro que no hemos de confundir ‘originalidad’ con ‘elegancia’, y por supuesto, difieren también los conceptos de ‘elegancia’ y ‘estilo’. Tener un estilista no te hace tener un estilo propio, como cuando Rachel Zoe se ocupaba de Lohan, Richie, Bilson y demás zoe-bots; el propio estilo se consigue por uno mismo, es el resultado de la naturalidad de la persona. Por ello, vamos a destacar a tres celebrities que sí tienen estilo propio:
1. ZOOEY DESCHANEL
La musa indie por excelencia (y por si no la conocéis, es la protagonista de esa gran película que es 500 Days of Summer), nuestra favorita. Fuera de convencionalidades, adopta el girlie-chic para su vida diaria. Nos encanta su look (y su música, descubre She&Him) y creemos que debería de ser un referente para la comunidad independiente.
2. SCARLETT JOHANSSON
Será lo que quiera que sea, pero su imagen de Lolita es muy definida. Dolce&Gabanna o Cavalli para actos sociales, con vestidos que realzan sus curvas, su mejor baza. Johansson adapta su estilo a su voluptuosidad, y en estos años ha seguido una trayectoria. ¿Su personalidad? Sexy, y todos sus papeles han sido así. La cuestión es dar una imagen, y por supuesto, su personalidad concuerda con ella. ¿El resultado? Totalmente creíble, e impecable.
3. KIERA KNIGHTLEY
La actriz (a la que hace mucho que no vemos por la gran pantalla, por cierto, desde The Edge of Reason) es el icono del estilo clásico, un poco preppy, pero además con cierto toque british. Burberry, Chanel y otras firmas, sobre todo Europeas, son sus referentes. Nos encanta el hecho que se decante por el clasicismo del trench y las líneas limpias y depuradas en las prendas.
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La cruda realidad (III): (500) Days of Summer

(500) days of Summer ya comienza diciendo que NO es una historia de amor. O bueno, quizá sí lo es para una de las partes. Presentamos a Tom (JOSEPH GORDON-LEVITT, que enamorada estaba de él cuando era joven) y a Summer (ZOOEY DESCHANEL). Básicamente, la historia es: Tom se enamora de Summer, pero ella no de él. Así se desarrolla una historia de amor unilateral. ¿Cuántas veces hemos sido nosotros los que nos hemos enamorado de alguien que nos ha dado la patada? Esta no es una historia con final feliz, ya nos lo sabemos.
Summer deja claro desde el principio que no quiere nada serio con Tom. Pero él, al igual que todos al menos una vez en la vida, continuamos en la relación, pensando que, quizá por arte de magia, la otra persona cambiará de parecer en algún momento. Pues no. La moraleja de toda la historia es que NO.
Más de una (y de dos) he tenido conversaciones con alguna de mi solteritas a propósito de cuando nos enamoramos de esta manera. Para colmo, este tipo de relaciones suelen ser enfermizas, porque te agotas intentando demostrar que eres su alma gemela.
Y si, personalmente he pasado por ello, y basándome a como dice al principio de la cinta: “Esta película es de ficción, cualquier parecido de los personajes con la realidad es pura coincidencia. Menos contigo, x. Desgraciado*”

Lo mejor

La mañana que sigue a la primera noche de Tom y Summer. ¿Quién no ha escuchado esa música triunfal?

-La hermana de Tom como su conciencia.

Lo peor

Nos vemos reflejados en Tom. Todos hemos estado con algún/alguna gilipollas.

*Pondría otro insulto, pero igual me cierran el blog. xD