El legado de Sexo en Nueva York

Ya sé que es el segundo post en referencia a la serie esta semana, pero como gran fan que soy, y pensando en mis amigas, me gustaría haceros pensar un poco en lo que la serie ha dejado como legado. Algunos apuntes:
* Las reuniones de amigas cambiaron radicalmente. Al menos las que yo tengo con mis amigas, y dado que nuestra adolescencia coincidio de pleno con el transcurso de la serie, cambió. También hay que decir que dos de nosotras somos fans a muerte, por lo que las referencias acabaron imponiéndose con nuestro esfuerzo y dedicación. Véase, en las conversaciones: sexo, hombres y cosas del pasado que siempre vuelven, para desgracia de unas y otras.
* El cosmopolitan como bebida fetiche, o simplemente, descubrir el mundo de la coctelería. Mojitos, Daikiris, Long Island Iced Tea, Cosmopolitan o Sex on the Beach. Me gusta que aparezcan en las reuniones mencionadas anteriormente, y me gusta más que salga un cóctel nuevo y organicemos una fiesta única y exclusivamente para probarlo. Las consecuencias son divertidamente horribles. Recuerdo que mis chicos (grupo de amigos exclusivamente masculino con el que suelo alternar, ya hablare de ello en otro post) me organizaron una fiesta de despedida antes de mi traslado al Reino Unido, y cambiaron sus cervezas por Cosmopolitan y Sex on the Beach. Me encanta que aún me maldigan por sus inevitables resacas al día siguiente.
* La moda no ha sido la misma, yo misma empecé a plantarme flores en todas partes al más puro estilo Carrie Bradshaw. Hasta en la cabeza, claro que la moda inglesa me las impuso en tamaño XL, cosa que prometo que no se volvera a repetir. Además de las flores, añadimos las combinaciones imposibles de Patricia Field, estilista de la serie. Todo un bombazo. Las que iban en busca de tendencias, se autoproclamaron expertas en moda, y si os dais cuenta, el boom de las bloggers comenzó a raíz de la serie, de ver cómo Carrie escribía sus pensamientos en el ordenador (claro que ella lo hacía para revistas como Vogue)
* Los zapatos, y sobre todo, los del artesano Manolo Blahnik. Yo, que era una obsesa coleccionista de calzado, se encontraba en su salsa. Mi madre me recuerda a veces que, con siete años, tenía una especial de moda en las manos y le decía que con mi primer sueldo me compraría unos zapatos de Prada. Inocente de mi, no pensaba en la precariedad de los sueldos, claro; ahora no me llegaría ni para las tapas del tacón de esos zapatos. Esta obsesión por los zapatos de firma dio pie para que saltaran a la fama los diseñadores de calzado propiamente dicho, como Christian Louboutin o Jimmy Choo.
Y hay muchísimas más cosas, que si os ponéis a pensar, han cambiado vuestras vidas. ¡Que hagan la precuela, ya!
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Conversaciones que no tendrás con tus amigas

Hoy ha venido una de mis solteritas con cara de espanto. “Estoy alucinando, no sé qué clase de conversaciones tenemos, ha venido X y se ha puesto a hablar de no sé qué que le había pasado a no sé quién”. Cierto es. ¿A quien le importa? Creo que, llegadas a cierta edad, hay ciertas cosas que deberían de pasar al rincón más oscuro de nuestra memoria y no volver a mencionarlas jamás. Y si no, mirad cómo han acabado las de la cuchipandi (que por cierto, vaya panda) más cool de Hollywood (esto es: las hermanas HILTON, LINDSAY LOHAN, NICOLE RICHIE, MARY-KATE OLSEN y KIM KARDASHIAN)
Y así he hecho una lista de cosas que deberían de estar prohibidas como tema de conversación para cualquier cuchipandi que quiera sobrevivir:
* El tipo con el que cortaste hace como mil años, pero que aún piensas que hay algo porque el otro día te encontraste con él y sentiste una conexión por como te miraba.
* No hablar de que todos los tíos que te encuentras por ahí no son para tí porque no tienes esa “conexión”. No tienes 18 años y esto no es el Diario de Noah.
* De como tienes esa extraña percepción de que necesitas perder peso: diciéndolo como quien no quiere la cosa para que todas tus amigas te digan lo que quieres oir. Una vez aprendí de un alguien “lo que no quieras saber, no lo preguntes”. Pues eso.
* Depilaciones. Todas tenemos pelo, pero no es agradable hablar de ello. Si fuese así, Veet y compañía no nos bombardearían con anuncios.
* De qué color vas a teñirte el pelo si luego no vas a escuchar los consejos que el resto te va a dar y acabas haciendo lo que te de la gana desde un principio. En este caso, ¿para qué preguntas?
* Recordar una y otra vez aquel momento en que era joven y sexualmente atractiva, estuvimos ligando con dos tipos y fue super divertido. Dejemos de recordar que era joven.
* El “Yo nunca…” debería de estar prohibido. Al menos, pasar de una vez al mes a una vez al año, por lo de las novedades y eso.
* Tu nuevo móvil / Ipad/ MAC…
* Tus nuevos zapatos y de como te has comprado tres pares más en otro color. Tus nuevos zapatos que son normales y corrientes pero has pagado un riñón por la marca y tenemos que hablar de ellos.
* El novio/ ex-novio que todos odiamos de alguna de nosotras y que le comenta en Facebook. No conviene hacer sangre.
* Hablar de gente que nadie del resto del grupo conoce. Eh, a nadie le importa un comino.
* Los Backstreet Boys.
* De cómo el chandal debería estar prohibido por ley.
* La borrachera más turbia de tu vida. Son episodios que no te hacen más popular, al menos no entre la gente corriente.
* El tipo tío buenorro que te has encontrado en el bus/metro/tren. Si no le has pedido el número o le conoces de algo, no hables de él. No existe. O si hablas, menciónalo ligeramente, no te inventes su vida.
* Videos de Youtube/ Capítulos de series que todas hemos visto/ Capítulos de series que solo tu has visto y que al resto nos importa una mierda, porque si nos importara, los habríamos visto.

La Cruda Realidad (IV)

 La cruda realidad es… cruda, tal cual. Una vez más. Las relaciones vuelven a ser el tema candente, no sé muy bien si es por el mal tiempo, porque llega la primavera o por qué, pero mis chicas han vuelto a toparse con ese muro que es la R e a l i d a d. En fin. Pongamos el ejemplo:
Ejemplo 1
Solterita que conoce al chico A. Ese chico es dulce, simpático, trabajador, buena persona, responsable, mono, detallista, cariñoso. La Solterita accede a mantener una relación con él, cansándose a los tres meses.
Ejemplo 2
Solterita que conoce al chico B. Ese chico es guapo a rabiar, algo irresponsable, encantador, carismático, algo malote, aventurero. La Solterita accede a mantener una relación con él. Posibles cuernos, abandono. 
Y el problema de estos ejemplos es: ¿Por qué siempre preferimos al chico B en lugar de al chico A? En Sensación de Vivir nos gustaba Dylan en lugar de Brandon (quizá no sea el mejor ejemplo, pero pilláis el concepto) o a las seguidoras de Sexo en Nueva York, nos quedamos con el maeraperdices de Mr. Big en lugar de vivir felices y comer perdices con Aidan; o mejor, ¿cómo resistirse al sex appeal del carismático y maligno Chuck Bass? A dónde quiero llegar: ¿por qué siempre nos encontramos en esta encrucijada? El problema está en decidirse, pero, como supongo, es demasiado difícil.
Conozco muchas situaciones en las que el-mejor-amigo se declara. El chico perfecto, encantador, o en suma: el que nos conviene. Pero está ese hombre apasionado, malo, que obviamente no tendríamos que ver ni en pintura, pero es el que queremos.
¿Merece la pena arriesgarse? ¿Pasarlo mal? Amigas mías, esa es una de las grandes incógnitas del mundo de las relaciones. ¿Qué hacer? ¿Escoger el que quieres o el que te conviene?
Solamente deberíamos de pensar en qué es lo que nos hace feliz. Quien no arriesga, no gana, y lo que se decida, no hay que osar arrepentirse. Al final, solo se vive una vez 😉

Adios, querido


Dicen que las desgracias nunca vienen solas. Una de las solteritas me ha llamado a media tarde, para contarme lo horripilante de su día. Si ya lo dice mi abuela, ‘en martes, ni te cases ni te embarques’. Bueno, pues mi solterita justo desembarcaba, y tras un problemón con el equipaje (ains, como echo de menos el trajín de aeropuertos) y varias llamadas al servicio al cliente de cierta compañía aérea de bajo coste sin una respuesta esperanzadora, la solterita en cuestión ha cogido su iPhone para mirar el correo. Perfecto, dos ofertas de trabajo rechazadas con ese amable ‘lo sentimos, pero tras revisar su currículum, la empresa ha decidido no seguir con el proceso de su candidatura’ (que majos, al menos te clavan un puñal trapero con una sonrisa). Para más inri, su compañero de piso no había hecho la compra, así que no tenía nada que comer (eso me recuerda a cuando abres la nevera y solo encuentras un limón y un bote de bicarbonato, super típico). Ya en el bar más cercano, comiéndose un pintxo para poder seguir la tarde (recordemos, sin equipaje y con el puñal del rechazo laboral sobre su espalda), decide ir a hacer unas fotocopias de su currículum (por si queda algún sitio donde no ha echado aún) y otros documentos. Aquí es donde llega el dramón.
Solterita: No te lo vas a creer… ¡Se va!
Lili: ¿Quién?
Solterita: ¡Mi copistero!
Lili: ¿Tu qué?
El copistero. El infravalorado chico de las fotocopias. Por lo visto, durante todos sus años universitarios, la solterita imprimía/fotocopiaba sus documentos en el mismo sitio. Y allí era donde estaba su querido copistero, que según ella, se parecía al actor Topher Grace (Spiderman 3, In Good Company), así que desde ahora le llamaremos Topher.
Solterita: En serio, llego y resulta que está dejando el trabajo, iba a cobrar el finiquito.
Lili: Pero… ¿Cómo sabes de él?
Porque siempre iba a hacer las fotocopias al mismo sitio, aprovechando su horario de trabajo. Del copistero sabía el nombre, y que según ella, había miradas lascivas (en ocasiones con ciertas dosis de romanticismo). 
Solterita: Te lo juro, ¿cómo que se va? De verdad te lo digo, es muy fuerte. ¿Y ahora dónde hago yo las fotocopias? El otro que trabaja con él es un tonto del culo.
Lo fuerte de todo esto es que, en ningún momento, se le ocurrió decirle nada al pobre Topher (además, por cierto aunque se desvíe de tema -o no-, en ese momento iba escuchando la canción ‘Desesperada‘ de Marta Sánchez y la cantante mexicana Belinda en la nueva versión de la primera) He intentado entender por qué, después de seis años, no habían hablado ni nada.Y esto me ha llevado a pensar a por qué la gente tarda tanto en reaccionar en temas amorosos. Quiero decir, ¿por qué no aprovechar la ocasión? La Solterita ha tenido seis años para poder hablar con Topher, que encima aporta las miradas lascivas. Hoy le ha visto cobrar su finiquito. Ni las maletas, ni los trabajos no conseguidos, nada. Solo importaba que Topher se marchaba, y posiblemente para siempre. Así, con voz de ovejita Norit me dice que es como si se le hubiese vaciado el corazón. Amigos míos, aprovechad el momento, porque una vez que se pierde, se perdió. Decían en esa gran película que es El Club de los Poetas Muertos:
Coged las rosas mientras podáis, veloz el tiempo vuela,
la rosa que hoy admiráis, mañana estará muerta.
Pues lo dicho, ánimo y Carpe Diem.

Deseo Sexual

Hoy me han mandado una historia por correo… y me veo en  la obligación de compartirlo con vosotr@s!
Nunca había entendido porqué las necesidades sexuales de los hombres y las mujeres son tan diferentes entre si…Nunca había entendido todas esas idioteces de que las mujeres son de Venus y los hombres de Marte.Y nunca había entendido  porqué los hombres piensan con la cabeza y las mujeres  con el corazón.
Pero……. Una noche, mi esposa y yo nos fuimos a la  cama.
Y bueno, empezamos a acariciarnos, el inevitable agarre del trasero, etc.
La cuestión era que ya estaba listo y en ese momento, me dice:
Ahora no tengo ganas mi amor,  sólo quiero que me abraces!
Eso me lo dice con una cara de cínica…Yo dije: ¿¿¿¿¿¿¿QUEEEEEEEE????????

Entonces me dijo las palabras mágicas de toda mujer:

No sabes conectarte con mis necesidades emocionales como mujer‘.

¡NO JOODAAAAAASSSSSSS!

Al final, el asunto era que esa noche no iba a haber pelea, guarde los aceites afrodisíacos, apagué las  velas, quité el CD de Alejandro Sanz (que en ese momento casi siempre funciona), apagué el equipo de sonido…
Me dí una buena ducha con agua helada a ver si podía calmar a la bestia, y me puse a ver Discovery Channel a todo volumen para no dejar dormir a la hija de mi  suegra.
Después de un rato me quedé dormido…..
Al día siguiente fuimos de compras al Corte Inglés, entramos a una tienda, me fui a ver relojes mientras ella se probaba tres modelitos carísimos de Burberry Prorsum, que yo me preguntaba qué coño era eso, pero en fin.
Como mi mujer al fin no podía decidirse por uno u otro, le  dije que se llevara los tres.
Entonces me dijo que necesitaba unos zapatos que le hicieran juego, a 290.00 € el par, le contesté que me parecía bien

Luego fuimos a la sección de ropa sport, de donde salimos con unas cazadoras con plumas y una bolsa Luois Vuitton .¡Estaba tan emocionada!Yo creo que pensaba que me había vuelto loco, pero de  todas maneras las traía. Pienso que me estaba poniendo a prueba cuando me  pidió una faldita muy corta para jugar tenis, si no sabe ni correr, mucho menos jugar tenis.
Entró en ‘shock’ cuando le dije cómprate todo lo que quieras.
Ella estaba casi excitada sexualmente después de todo esto;  entonces dijo la  palabra mágica de toda mujer:
‘Ven cariño, mi vida, mi sol… (y otras chorradas  que dicen las mujeres), vamos a la caja a pagar‘.
Fue aquí cuando, de repente faltando solo una persona para pagar le dije:
Mi amor, creo que ahora no tengo ganas de  comprar todo esto‘…
De verdad, ojalá le hubieran visto la cara, se quedó  pálida cuando le dije:
Tan solo quiero que me abraces‘.

Empezó a poner cara de que se iba a desmayar, se le paralizó la parte izquierda del cuerpo, le dio un tic nervioso en el ojo derecho y le dije:
 
‘No sabes conectarte con mis necesidades financieras como hombre’.

La regla de los seis grados de separación

Una no deja de sorprenderse estos días…En serio, llega un momento que creo que la gente a mi alrededor se está volviendo tarumba, pero de verdad, de esas veces que uno necesita hacer terapia. No sé si es por que la edad corre, que ya no somos unos jovencitos de dieciocho años (quién los pillara otra vez), por el cambio de estación o porque simplemente, necesitan situaciones para alegrar nuestras rutinarias vidas. En fin, dejando eso aparte, el otro día me encontré con la sorpresa de que dos de mis conocidos eran ahora pareja. Hasta ahí bien. El caso es que esos dos conocidos concretos era IMPOSIBLE que se conocieran entre ellos, esta situación es tan rara que se burla totalmente de la Regla de los Seis Grados de Separación.
Desarrollada por el escritor húngar Frigyes Karinthy en 1930, la teoría intenta probar esa gran verdad (y cada día más, gracias, redes sociales) de que ‘el mundo es un pañuelo’. Estamos más conectados que Íñigo  (Mariano Alameda) en ‘Al Salir de Clase‘.
 Cualquiera en el mundo puede estar conectado a cualquier otra persona del planeta a través de una cadena de conocidos que no tiene más de cinco intermediarios (vamos, que las personas se conectan entre ellas con solo seis enlaces) Claro que, viendo a estos dos, yo sigo intentando relacionarlos, porque lo de la casualidad ni siquiera, cuando tampoco viven en la misma ciudad. La gran pregunta es: ¿Y ésto cómo ha pasado, si se puede saber? Y como no, preguntanto se obtiene respuesta: mi amigo (de origen polaco) viajó a Menorca este verano, dónde casualmente ella se encontraba trabajando en un hotel los tres meses del verano. Un cruce de miradas, un par de copas a la noche y voilà: una nueva conexión.
En serio me tiene intrigada. Quiero decir, podemos estar conectados con cualquiera con tan solo seis personas que conocemos. Y ésto, cómo ya he dicho, con aplicaciones como Facebook o Twitter, se dispara, porque ahora ya no serán seis grados, serán dos o tres como mucho.
Ahora se puede entender por qué las celebrities se conocen todas, normal, han salido con novios y ex-novios, quedando un cuadro cómo el de al lado, vamos.
¿Qué os parece? ¿Queréis probarlo? Utilizad el experimento que ha hecho Digrii, pinchad aquí.

Si eres infiel… mejor mira con quién.

No puedo resistirme, viendo la que está cayendo por televisión últimamente. El tema de la infidelidad (con alevosía, premeditación, nocturnidad, etc.) está candente (aunque quizá solo sea por quién es la protagonista). Recuerdo la película ‘Infiel‘ (2002), en la que una Diane Lane por la que no pasan los años se daba el lote con el buenorro de Olivier Martinez a espaldas de Richard Gere, quien obviamente lo descubre al contratar a un detective privado. Lo curioso de esto es que el marido cornudo en cuestión se toma la justicia por su mano de forma violenta contra el amante. Aparentemente, eso se ha puesto de moda también a mi alrededor*. No lo del asesinato, evidentemente, pero si la historia de la infidelidad planea por aquí también, y como mis Solteritas toman parte, pues hay que tenerlo en cuenta.
Así que, no puedo resistirme a este tema tan jugoso.
SITUACIÓN 1: Ella que hace su relación a tres con un conocido. El novio se entera por terceros.
Quiero decir, tú como mujer tienes tu pareja, pero te da por que te atraiga uno de sus amigos. FAIL. Todo el mundo sabe que existe esa ley no escrita de que novias/ex-novias/futuras novias están más que prohibidas, muchacho, si lo que quieres es mantener la amistad, claro está. Si no, adelante, aunque dice poco del chico como persona. Ese tipo de infidelidad es la peor de todas, a nuestro parecer, porque todos salen perdiendo. Quien no acaba con su pareja, acaba con una amistad. Mal, mal, mal.
SITUACIÓN 2: Chico le es infiel a chica con una desconocida. La novia se entera.
Evidentemente. Y más ahora que existen Facebook, Twitter, Tuenti y demás estupideces. Las mujeres son más listas en estos casos, si él tiene una aventurilla, lo sabrá. Los chicos a veces son tan torpes que dejan que sus novias se hagan con contraseñas de correo electrónico. FAIL.
SITUACIÓN 3: Chica le es infiel a chico con un desconocido. El novio (90% de los casos) no se entera.
Repito, son más listas. El novio se enterara si ella quiere que se entere, es decir, si le remuerde la conciencia de tal manera que no tenga más remedio que contárselo. Por todos los casos conocidos (y por desgracia, últimamente abundan) ellos no se enteran. FAIL. ¿Igual habría que prestar más atención? Mirad si no, el otro día salió un estudio que decía que el 16% de los niños que nacen no son del que ellos creen que es su padre.
Y la verdad es que da pena. Da igual quién sea más listo o se lo monte mejor, la realidad del asunto es que cuando hay una infidelidad, algo falla. Decían en un programa de televisión esta misma mañana: “Si la infidelidad sirve para reforzar la relación, bienvenida sea”. Cara de ‘¿En serio?’. No, al menos por aquí se piensa que si tu pareja te es infiel, se acabó, siempre y cuando no sea una relación enfermiza de esas de obsesión (que se merecen otro post porque últimamente también hay muchas). Y ya no solo si se es infiel, tras una ruptura, vale que se ha de ser sincero si se quiere una amistad, pero cuidado, puedes hacer mucho más daño del que ya has hecho.

*Con ‘mi alrededor’ me refiero no solo a amigos, sino que llega hasta amigos de amigos 😉